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lunes, 10 de febrero de 2014

A mares.

Al influjo de las penumbras,
o sin luz, o sin sombras,
atinado desatino
del placer
guiado de suspiros...
Los cuerpos se desvisten
en giros adyacentes;
ágiles felinos son
que silentes se deslizan
con sus garras afiladas de caricias...
Cálida extensión
de piel sobre piel
se acometen
de fragancias y sabores
fagocitan...
Sangre que acrecientan
en torrentes y dos mares;
geografías
carnales contrapuestas
que se funden,
tremulares, temblores
que se habitan
en puntos
de geometrías tangenciales,
se devoran
en cumbres y en abismos.
Aritmética
del arte movedizo,
¡artilugio de la formas
en pares complementos!
Sentires y placeres
perdidos en la luna,
vivientes del ensueño,
desorbitados del mundo.
Armonía de susurros
en sonidos de afluentes.
Entrañas de la tierra
y sus fragores
donde magmas
transmigraron en los cuerpos,
ascendente y descendente
que baten y rebaten
a punto de heliocentro...
¡Y estallan!...
Pero es, ¡a mares
en fulmíneo final!
¡Plasma de estrellas!
lo que sueñan...
lo que sienten...

Autor: Juan Carlos Luis Rojas

viernes, 7 de febrero de 2014

Maternidad primera


Es vibración sutil
que emergiendo va/
¡Música fecunda de vida!
en el diapasón de tu vientre.

¡Desde la naturaleza misma
que cuida sus vergeles/
aprendes ternura, madre,
joven madre primera!

Se van multiplicando los sueños
y sentires que acunas celosa
entre los abrazos
y besos de ternura.

Despiertan de tu ser
sorprendentes instintos
que te dicta la sangre.
Y el mapa de la vida
te guía certera en el brote/
del vástago nuevo/
de la nueva flor.

Te rodean, y en ti
fortalezas, protección/
feliz cuidado y cariño.

¡Seas bienaventurada,
madre
y tu naciente candor!

Autor: Juan Carlos Luis Rojas
(A Vivi Salomón de Torres Bordón, sobrina,
y a todas las madres en su primera gestación)




viernes, 31 de enero de 2014

Cintura de guitarra


¡Oh, anaranjado estallar de soles amanecidos
   que se rompen/
      en la luna dilatada de aquellos ojos!...
que trepan/
   las quebradas pedregosas
      de mi espíritu...

Duende íntimo que abraza
   suavemente/
      su cintura de guitarra...
y mi guitarra cela/
   hoy no canta/
      llora.

Oh, guitarra/ ciega/   ¡No puedes!...
¿No quieres acaso?

   ...Yo sí quiero
enhebrar en melodías
   la musa dulce de su amor.

¡Oh, bordonas y tristes cantarinas!
¡No decaigan hoy
   escoltas reticentes!
Como en aquellas noches de nostalgias
   ¡yo quiero aún, cuerdas,
      vuestro bálsamo sonoro!
¡No llores guitarra, sueña!
   ¡Sueña guitarra, sueña!

La opulencia del sentir
   engorda
      los latidos de estas notas.
¡Canta, guitarra, canta!
...No olvidan las manos de mi ser
   el pozo erótico de sus curvas
      donde aún
         ensamblo mi pasión.

...y duermen los párpados/
   al vibrar
      la cuerda oscura de mi voz
         porque sienten/
            revenidos timbres    y luces
               en los arpegios de su alma.

¡No llores guitarra, sueña!
¡Canta guitarra, canta!

Autor: Juan C. L. Rojas

Gracias a todos por vuestra generosidad en participar. Un abrazo.