domingo, 10 de mayo de 2009

Del primer poema. "Puente inalcanzable"



Ya dije, en otras palabras, que la voluntad amorosa es una historia de vaivenes. Un haz de pensamientos de donde en algún momento se sueltan las preguntas: ¿Es este el camino o es el otro?... ¿O no son ninguno de los dos?

Sin embargo,
el amor se gesta llevando en sí una esperanza. Hay una chispa misteriosa que lo enciende; y el viento de las circunstancias mueve sus flamas de aquí para allá; avivando o amenazando apagar; o definitivamente extinguiéndola por diferentes razones.
Crepita a veces su ardor, quemándose como ramas secas, con intensidad doliente; Y en los desafíos tormentosos se yergue más firme, con todo el valor acrecentado.

Ya en pleno laberinto, ¿cuál es el camino verdadero?... Y si el camino es correcto, ¿cuál el sentido?

Eso que una vez surgió como una esperanza, de repente se puede tornar distante, pero a su vez, poseso de una fuerte atracción "gravitacional", placentera y dolorosa. Sufrimiento que puede empujar, incluso, aguzando la inquietud existencial, abriendo un libro de paradojas, nutrido del ávido deseo y el aparentemente irremediable arrepentimiento.

Esta puja insalubre tienta renegar de la senda acaecida, o surge el anhelo, la añoranza retroactiva de que la circunstancia que condujo a este nudo hubiese sido diferente... Soñar el milagro del desconocimiento de esta realidad "sortílega" caída en las manos del amante... Desear la habitación de otros continentes desposeídos de estos cataclismos del espíritu.

Así, de repente, el sentimiento de que esta conjunción, no hubiese sido tal, sino sólo, algo distante. Sólo un sueño, Algo que pasó ¡lejos! sobre un puente inalcanzable...
Así surgió, "
Puente inalcanzable".

Del libro: "
Amor... Laberinto de dulzuras y tristezas"
Autor: Juan C. L. Rojas




domingo, 8 de marzo de 2009

Comentario de contratapa del libro: Amor... Laberinto de dulzuras y tristezas




La sustancia del amor es un destello privilegiado en la poesía de JUAN CARLOS LUIS ROJAS. Un esplendor sagrado participando del aliento cósmico.

Aunque el tema del amor es excluyente en este libro, se vislumbra entre lineas el paisaje de su Chaco natal

Rojas desdobla y sublima esa urgencia vital, la búsqueda y su identificación con el todo, en un anhelo insaciable, pasión infinita de una "dolencia divina" en un tono confesional e íntimo.

La lectura de estos poemas implica un desafío y un compromiso ineludible: el de penetrar en un universo construido con las reglas absolutamente particulares de este poeta, que las estructura como si una fuerza o una conjunción de fuerzas organizaran sus palabras desafiando las leyes a que están sometidas a su uso cotidiano.

Cumple Rojas con sus deberes de poeta "con el exaltado amor y con la nostalgia infinita", como dice Neruda. Lo hace a través de su capacidad para discernir imágenes y metáforas con fuerte carga semántica al borde del estallido. Pone así de manifiesto el temple de su poesía, de un subjetivismo impecable unido a su peculiar manera de hablar a los sentimientos.

Libro de confidencias en el que reverdecen exquisitos toques de ternura, entre la niebla lírica en que aborda lo erótico.

Autodidacta, tiene este poeta la percepción clara, íntima e instantánea de la intuición. Emanación trascendente, relámpago iluminador, cuyo temblor destila gotas de infinito.

Nélida Pessagno
Poeta argentina

Gracias a todos por vuestra generosidad en participar. Un abrazo.